Asunció Palau - Personificació: El toro

Yo un toro, muy pronto me separan de mi madre, me marcan a hierro candente la marca del ganadero. Duele, miedo, me acorralan, me acosan, dicen para ver mi envestida, mi bravía. A los cinco años soy un toro negro. Mis astas bien puestas. Con casta y valiente, lo llevo en la sangre dicen. Mi envestida es brava. Me llamo Campanero, el mayoral me lo puso. Corro por la dehesa con mi manada y los mayorales a caballo. Corremos juntos, llevan una vara por si mi enviste se valentona. Llega la noche, todo está en calma. Miro la luna, las estrellas, su reflejo brilla en mi piel. Me suben a un camión, el traslado duro. Miedo. Me dejan al corral, me sacan en el redil. Mucha gente. Gritos, miedo, me siento acorralado. Viene un caballo hacia mí. Miedo, envisto. Siento una punzada. Duele, miedo. Empiezo a jadear. Veo el torero con el capote, viene hacia mí. Le envisto, me esquiva. Jadeo, sangro. Me siento acorralado. Miedo, envisto. Me esquiva, oigo gritos. Estamos toro y torero, quieto delante mío. Me baja la cabeza. Miedo. Donde está el romero que besa mi frente, la dehesa, la luna, las estrellas... Algo se clava, se hunde en mi cuerpo. Duele, miedo, jadeo. Siento el desclavo. Me tambaleo. Me doblo. Matan mi bravía, mi casta, mi valentía, mi orgullo. Caigo, y allí me quedo.
